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Solemnidad De Santa María Madre De Dios 2018 PDF Imprimir E-mail



Solemnidad de Santa María,

 

Madre de Dios

 

 

Solemnidad De Santa María Madre De Dios 2018

 

 

Libro de los Números (Nm 6,22-27)

 

“El Señor habló a Moisés:

-Di a Aarón y a sus hijos: esta es la fórmula con que bendeciréis a los israelitas:

El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor; el Señor se fije en ti y te conceda la paz.

Así invocarán mi nombre sobre los israelitas y yo los bendeciré.”

 

 

Salmo Responsorial (Salmo 66)

R/. El Señor tenga piedad y nos bendiga.

 

El Señor tenga piedad y nos bendiga,

ilumine su rostro sobre nosotros:

Conozca la tierra tus caminos,

todos los pueblos tu salvación.

 

Que canten de alegría las naciones,

porque riges el mundo con justicia,

riges los pueblos con rectitud,

y gobiernas las naciones de la tierra.

 

Oh Dios, que te alaben los pueblos,

que todos los pueblos te alaben.

Que Dios nos bendiga; que le teman

hasta los confines del orbe.

 

 

Carta de san Pablo a los Gálatas (Gál 4,4-7)

 

“Hermanos: Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción.

Como sois hijos, Dios envió a vuestros corazones al Espíritu de su Hijo, que clama: ¡Abba! (Padre). Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.”

 

 

Aleluya

 

Aleluya, aleluya.

“En distintas ocasiones habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas; ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo.”

Aleluya.

 

 

Evangelio de san Lucas (Lc 2,16-21)

 

“En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, les contaron lo que les había dicho de aquel niño.

Todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.

Los pastores se volvieron dando gloria y alabando a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho.

Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.”

 

 

Reflexión

 

Estamos comenzando el año 2018. Dios nos ha concedido llegar hasta este momento, en nuestro peregrinar hacia la vida eterna, pues, Él nos ha creado para Él. De Él venimos y hacia Él nos dirigimos. Nuestra tarea en este caminar no es otra que impedir que alguien o algo nos desvíe de este fin, de este objetivo, de este Encuentro amoroso con Dios.

 

La Iglesia ha determinado que este primer día del año sea consagrado a la Santísima Virgen Madre de Dios, que, además, peregrina a nuestro lado y nos guía con su caminar, marcado por su sencillez, humildad, pobreza y confianza en el Señor. Ella nos indica lo que tenemos que hacer: “hagan lo que Él -Jesucristo- les diga” (Jn 2,5), y nos asiste continuamente con su maternal protección.

 

Hoy primero de enero tenemos otra celebración: la “51° Jornada Mundial por la Paz”, cuyo objetivo central es recordar a toda la humanidad que todos -hombres y mujeres- estamos llamados a promover la paz, a mantenerla y o a restablecerla sobre bases sólidas y justas.

 

Este es un día singular en el que todo cristiano, desde este primer momento del 2018 ha de manifestar su solidaridad y fraternidad con todas aquellas personas débiles y desprotegidas que sufren la miseria y el hambre a causa de la injusticia, la violencia, el narcotráfico, la corrupción. Tenemos que reconocer como nuestros prójimos, a quienes están en las cárceles u otros sitios de prisión. No olvidemos a las personas que están secuestradas o están siendo víctimas de la extorción y el engaño, unámonos a ellas y a sus familias en la oración. Acerquémonos a los que sufren las inclemencias del tiempo: inundaciones, terremotos, sequía, etc. También a quienes son víctima de cualquier clase de violencia. Seamos solidarios con los padres y madres de familia que sufren ante la problemática de sus hijos, al igual que con los jóvenes que están desalentados por la situación que vivimos llena de nubarrones sin ver salida alguna hacia el futuro y sufren la angustia, la duda y la desesperanza. Qué bueno que hoy visitáramos a los enfermos que sufren a causa de las dolencias del cuerpo, o que viven en la soledad. Recordemos en este día a la gente sencilla y honrada, a los religiosos, misioneros, laicos comprometidos, presbíteros y obispos que se han entregado a la extensión del Reino de Dios. Oremos por todos los que tratan de superar las barreras de la desconfianza con gestos de bondad, de reconciliación y de perdón, y luchan por la verdad, la justicia, la unidad y la paz; igualmente, por los que se esfuerzan por implantar los auténticos valores cristianos.

 

Recordemos en este día que el hombre y la mujer, creados en y por Cristo, solamente en Él pueden encontrar la verdad y la plenitud. Es decir, existe una sintonía profunda entre Cristo y nosotros.

 

El respeto de la dignidad de hombres y mujeres, que no es otra cosa que el respetar sus derechos, es condición de la verdadera justicia social y de la paz.

 

La paz comienza a construirse en el corazón de nuestros hogares en las relaciones familiares, en el respeto de los esposos y de los padres, en la comprensión y ayuda mutua, en la cordialidad, sencillez, humildad, buenos modales…

 

Al emprender nuestro andar en este año 2018, tengamos como tarea a realizar, el estar atentos para ser solidarios con quienes buscan una vida digna para todas las personas por los caminos de la verdad, la justicia social y la paz.

 

En este primer día del año, recibe mi saludo fraterno junto con los mejores deseos para que este año 2018 sea colmado de gracia y bendición por el Señor. Que la Santísima Virgen María te guíe, sea tu consuelo y esperanza y te acompañe durante todo tu peregrinar hasta el fin.

 

 

Francisco Sastoque, o.p.