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Oración por la Paz

 

 

Dios de infinita misericordia y bondad,

con corazón agradecido te invocamos hoy.

 

 

Que tu voz resuene en el corazón

de todos los hombres y mujeres,

cuando los llames a seguir

el camino de reconciliación y paz,

y a ser misericordiosos como tú.

 

 

Señor, tú diriges palabras de paz

a tu pueblo y a todos

los que se convierten a ti de corazón.

Te pedimos por los pueblos

que están bajo el azote

de la injusticia, la pobreza y la violencia.

 

 

Ayúdales a derribar las barreras

de la hostilidad y de la división

y a construir juntos un mundo

de justicia y solidaridad.

 

 

Señor, tú creas cielos nuevos

y una tierra nueva.

Te encomendamos a los niños y jóvenes

de estas tierras.

 

 

En su corazón aspiran

a un futuro más luminoso;

fortalece su decisión de ser hombres

y mujeres de paz y heraldos

de una nueva esperanza para sus pueblos.

 

 

Padre, tú haces germinar

la justicia en la tierra.

 

 

Te pedimos por las autoridades civiles

de los pueblos,

para que se esfuercen por satisfacer

las justas aspiraciones de sus habitantes

y eduquen a los niños y jóvenes

en la justicia y en la paz.

 

 

Impúlsalos a trabajar generosamente

por el bien común y a respetar

la dignidad inalienable de toda persona

y los derechos fundamentales que derivan de la

imagen y semejanza del Creador

impresa en todo ser humano.

 

 

Concédale a las autoridades

sabiduría, clarividencia y perseverancia;

no permitas que se desanimen

en su ardua tarea de construir

la paz duradera,

que anhelan todos los pueblos.

 

 

Padre celestial,

te pedimos por todos los que creen

en el Evangelio de Jesucristo.

Guía sus pasos en la verdad y en el amor.

Haz que sean uno, como tú eres uno

con el Hijo y el Espíritu Santo.

 

 

Que testimonien la paz que supera todo

conocimiento y la luz que triunfa

sobre las tinieblas de la hostilidad,

del pecado y de la muerte.

 

 

Señor del cielo y de la tierra,

Creador de la única familia humana,

te pedimos por los seguidores

de todas las religiones.

 

 

Que busquen tu voluntad en la oración

y en la pureza del corazón,

y te adoren y glorifiquen tu santo nombre.

 

 

Ayúdales a encontrar en ti la fuerza

para superar el miedo y la desconfianza

y para que crezca la amistad

y vivan juntos en armonía.

 

 

Padre misericordioso,

que todos los creyentes encuentren

la valentía de perdonarse unos a otros,

a fin de que se curen las heridas del pasado

no sean un pretexto

para nuevos sufrimientos en el presente.

 

 

Concédenos que esto se realice

en nuestra tierra que bendijiste

con tantos signos de tu Providencia

y Amor misericordioso.

 

 

A la Madre de Jesús,

la bienaventurada siempre Virgen María,

le encomendamos a los hombres

y a las mujeres que han puesto su confianza

en ti Reina de la Paz.

 

 

Que, al seguir su ejemplo,

escuchen la palabra de Dios

y tengan respeto y compasión

por los demás, especialmente

por los que son diversos de ellos.

 

 

Que, con un solo corazón y una sola mente,

trabajen para que todo el mundo sea

una verdadera casa para todos sus pueblos.

 

 

¡Paz! ¡Paz! ¡Paz!

 

 

Amén.

 

 

(San Juan Pablo II)