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OCTUBRE, MES DEL ROSARIO

 

 

Octubre, Mes Del Rosario

 

El mes de octubre es llamado el “mes del Rosario”, y el 7 de octubre la Iglesia celebra la Fiesta del Rosario, en conmemoración de la victoria en la Batalla de Lepanto, con la ayuda de la Virgen María.

 

 

¿Qué es el Rosario?

El rosario es una manera fácil de orar a Dios, y está al alcance de todas las personas. Consiste en la recitación de veinte decenas de Avemarías, precedidas, cada decena, del Padrenuestro, y seguidas de Gloria al Padre y la meditación de veinte misterios de nuestra fe cristiana, distribuidos en cuatro grupos  -Misterios gozosos, misterios dolorosos, misterios gloriosos y misterios de la Luz-, que nos presentan la Vida, Pasión y Gloria de Nuestro Señor Jesucristo.

 

 

Breve historia del “Rosario”

Nos remontamos al Alto Medioevo, "en donde nace como sustituto del Oficio Divino". De este modo, los que no tenían facilidad para leer, podían recitar fácilmente Padrenuestros y Avemarías. A partir de ese momento comienza a practicarse esta sencilla oración, que tuvo una cogida excelente, naciendo de este modo la devoción mariana del santo Rosario.

 

El auge que adquirió y la tradición del pueblo cristiano fiel y sencillo, fue quien dio un carácter popular a dicha devoción, afirmando sin paliativos, que quien le da la estructura definitiva a esta oración popular fue el mismo que en el siglo XIII había fundado la Orden de los Predicadores de los frailes dominicos: Santo Domingo de Guzmán. La divulgación de esta devoción es obra de la Comunidad de dominicos.

 

Santo Domingo predicó durante dieciséis años, y parece ser -siguiendo al P. Mortier- que el tema de la predicación en esos momentos fuera el rezo del santo rosario para hacer frente a la herejía albigense, que en esa época hacía estragos por el Mediodía francés de la región del Languedoc.

 

Esta herejía, enormemente difundida, atacaba a la fe; negaba los misterios fundamentales de la Trinidad; negaba también los misterios de la Redención, y por tanto, el de la Maternidad Divina de María.

 

El pueblo que seguía siendo fiel, con poco conocimiento de los dogmas fundamentales, por no tener estudios de latín, se sentía incapacitado para seguir la oración litúrgica y entender estas dificultades que se le planteaban. Se encontraba a merced de cualquier corriente.

 

Podemos decir, "el rosario nace de la predicación". El Rosario es siempre una predicación, porque meditando los misterios de la vida del Señor, el fiel escucha la Palabra de Dios.

 

A nadie extraña que santo Domingo de Guzmán, gran devoto de María, estruturre esta oración del Rosario, para contrarrestar esa herejía que hacía mucho daño a esta gente tan sencilla.

 

Fue a través de santo Domingo de Guzmán que se comenzó a recitar entre las gentes, como oración frecuente a María. Así el "Rosario es una realidad que se ha ido haciendo a lo largo de los siglos. Pero en santo Domingo de Guzmán y en los primeros dominicos se encuentran, sin ninguna duda, los elementos esenciales del mismo. Entre los dominicos que tuvieron gran influjo en la difusión del Rosario, tenemos que mencionar ante todo al Venerable Fray Alano de la Roche (1428-1478) que definió su estructura y propagó su práctica de modo extraordinario por toda la región de la Bretagna francesa, igual que Fray Félix Fabri y Santiago Sprenger lo fueron en Colonia (Alemania).

 

Las Cofradías del Rosario extendidas por todo el mundo, constituyeron un modo eficaz de difusión de esta devoción, partiendo de la primera cofradía fundada por el mismo Fray Alano de la Roche en Douais (Francia) en 1470 y la celebérrima establecida en Colonia (Alemania) en 1476 por Fray Sprenger, ya con la aprobación Apostólica.

 

Así como su origen es sencillo, su mensaje es claro. Si sus palabras son las mismas, su lenguaje se enriquece siempre por la fe. Un día esta devoción deja de ser sencilla y pasa a ser universal, de todo el pueblo cristiano y de la Iglesia misma.

 

El nombre de "Rosario" lo divulga el dominico san Vicente Ferrer (1350-1419) y es Alejandro Foroliviense, Legado del Papa Sixto IV, quien a través de un documento del año 1476, ratifica la "vox populi" y lo que la tradición afirma diciendo de un modo oficial que "Santo Domingo de Guzmán es el fundador del Rosario".

 

El dominico Fray Marcelino Llamera, en 1949, afirmó: "Rosario significa rosal, plantel, ramillete u ofrenda de rosas; y puesto que la rosa es la más bella y perfumada de las flores, con razón se llama Rosario la devoción que, entretejiendo espiritualmente los más bellos misterios de Jesús y de María con las más bellas plegarias, suscita los más nobles pensamientos y afectos del alma cristiana y los ofrenda a la Virgen y, por su mediación, a Dios... Se llama esta devoción Rosario, porque es ramillete y ofrenda de las más bellas flores del espíritu. También puede pensarse que los misterios que en esta devoción se consideran, son como rosales, y las preces que se rezan, como rosas" (Llamera, Marcelino, "Libro del Rosario", Valencia 1949).