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Píldora De Meditación 274 PDF Imprimir E-mail


PENSAMIENTOS

 

 

El dios de los teólogos es diferente al Dios de Jesucristo. Dios es el Dios de los sencillos, el Dios de los santos, que para ser santos se han hecho sencillos, porque la santidad es dejarse colmar de Dios y Dios solo colma a los sencillos porque El es la simplicidad. Por eso sólo los sencillos y pequeños pueden entender las cosas de Dios. Si yo quiero entender el misterio de Dios tengo que ser sencillo.

 

* Quien no mire a lo alto, sólo verá sobre la tierra que pisa su propia sombra, verá oscuridad. Más alto que lo más alto del hombre, siempre se encuentra Dios.

 

* Dios me tocó el hombro y me dijo: ¡hola! y encontré el sentido a la existencia.

 

* No hay que pensar tanto en Dios. Hay que estar en El. No hay que buscar su rostro muy lejos, El me está mirando y se sonríe y me acaricia y me comprende y me ama. El está ahí, a mi lado. Lo puedo sentir y por eso puedo ahora llorar y sonreír, y gozar y gritar y callar, y saltar y quedar quieto. El me invade y goza conmigo y me ama. Entonces, ¿qué vale sufrir? Dejemos que su luz, como la del sol que penetra misteriosamente en las plantas las hace germinar y crecer y respirar, y dar flores y perfumes y frutos…, penetre en mí para que yo también pueda nacer, crecer, vivir, dar flores y producir perfume, frutos y llegar a El y descansar...

 

* El discípulo dice a su maestro: muéstrame la verdad. El maestro cerró los ojos y murió.

 

* Para qué pensar en la muerte, si tú eres la vida. Para qué pensar en el fin, si tú eres la infinitud. Para qué pensar en el tiempo, si tú eres la eternidad. Para qué pensar en el sufrimiento y en el dolor, si tú eres el gozo. Para qué pensar en la tristeza, si tú eres la alegría. Para qué pensar en la pobreza, si tú eres la riqueza. Para qué pensar en la enfermedad, si tú eres la salud. Para qué pensar en los problemas y dificultades, si tú eres la Verdad y lo puedes todo.

 

* Salí a buscarte y tú me encontraste.

 

* En las lágrimas encontré la ternura de Dios.

 

* No teniendo nada, tengo todo en el Señor.

 

* Cuando estoy contigo, Señor, no pasa el tiempo porque tú eres eternidad.

 

* Si no tienes paz en el corazón no podrás llevar paz a tu familia, ni a los pueblos.

 

* Este amor como la rosa tiene muchas espinas, pero ¡qué olor tan agradable tiene!