Ventana al Infinito. Copyright © 2011 - Universidad Santo Tomás - Todos los derechos reservados.  
 

 

 

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Dulce Jesús mío,
mi Niño adorado,
ven a nuestras almas,
ven, no tardes tanto.

iOh, sapiencia suma
del Dios soberano
que a infantil alcance
te rebajas sacro!
¡Oh, Divino Niño,


ven para enseñamos
la prudencia que hace
verdaderos sabios.

Ven a nuestras almas …

iOh, Adonai potente,
que a Moisés hablando
de Israel al pueblo
dísteis los mandatos!
iAh, ven prontamente
para rescatamos
y que un Niño débil
muestre fuerte brazo!

Ven a nuestras…

iOh, raíz sagrada
de José que en lo alto
presentas al orbe
tu fragante nardo!
Dulcísimo Niño
que has sido llamado
lirio de los valles,
bella flor del campo.

Ven a nuestras...

Llave de David
que abre al desterrado
las cerradas puertas
del regio palacio.
Sácanos, oh Niño,
con tu blanca mano
de la cárcel triste
que labró el pecado!

Ven a nuestras…

¡Oh, lumbre de Oriente,
sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas
tu esplendor veamos
Niño tan precioso,
dicha del cristiano,
luzca la sonrisa
de tus dulces labios!

Ven a nuestras…

 

Espejo sin mancha.
Santo de los santos,
sin igual imagen
del Dios soberano.
Borra nuestras culpas,
salva al desterrado
y en forma de Niño
da al mísero amparo.

Ven a nuestras…

iRey de las naciones
Emmanuel preclaro
de Israel anhelo,
pastor del rebaño!.
Niño que apacientas
con suave callado
ya la oveja arisca
ya el cordero manso.

Ven a nuestras…

Ábranse los cielos
y llueva de lo alto
bienhechor rocío
como riego santo.
Ven hermoso Niño
ven Dios humanado!
Luce hermosa estrella,
brota flor del campo!

Ven a nuestras…

Ven que ya María
previene sus brazos
de su Niño vean
en tiempo cercano.
Ven, que ya José
con anhelo sacro,
se dispone a hacerse
de tu amor sagrario.

Ven a nuestras…

iDel débil auxilio,
del doliente amparo,
consuelo del triste
luz del desterrado!
Vida de mi vida,
mi dueño adorado,
mi constante amigo,
mi divino hermano.

Ven a nuestras…

Véante mis ojos
de Ti enamorados,
bese ya tus plantas
bese ya tus manos.
Posternado en tierra,
te tiendo los brazos,
y aún más que mis
frases, te dice mi llanto.

Ven a nuestras…

Ven Salvador nuestro,
por quien suspiramos.
Ven a nuestras almas,
ven, no tardes tanto.